Bien... resulta que ese estudio propone en primer lugar dividir los fosfoyesos en dos... de esta forma tendremos FOSFO y YESO. El fosfo aún no saben muy bien en qué usarlo, pero la utilidad del yeso es más que conocida. Para darle más empaque al yeso que se elaborará van a traer desde Fukushima el agua que está soltando la planta nuclear al mar, con este agua el yeso de los Fosfoyesos hará que tenga unas propiedades nunca vistas antes.
Este estudio ha sido aplaudido por el consejero de Medio Ambiente. En privado ha dicho: lo japonés está de moda, y no solo por el terremoto, sino por la gran proliferación de restaurantes japoneses por todo el país. El siglo XX fue el siglo del rollito de primavera, el XXI será el siglo del sushi. Es por ello que los onubenses se alegrarán de tener agua japonesa en su tierra.








